Arzobispo de Huancayo denuncia amenazas
Monseñor Barreto dice que pese a todo está dispuesto a proteger al pueblo. Comunidad eclesiástica pide garantías por la vida del prelado
La tensión continúa en La Oroya, y esta vez alcanza las altas esferas católicas. Monseñor Pedro Barreto Jimeno, arzobispo de la Arquidiócesis de Huancayo, denunció que ha sido amenazado por exigir el cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) de la empresa minera Doe Run, pero que se mantendrá firme y dispuesto a todo con tal de luchar por la salud de los pobladores de La Oroya.
Tal advertencia es parte de un comunicado firmado por dirigentes de los tres sindicatos de trabajadores metalúrgicos de Doe Run, la cual se publicó el pasado 2 de agosto. En ella, se llama a “cerrar filas ante los enemigos de la clase trabajadora [...]supuestos defensores de la salud” y señalan a monseñor Pedro Barreto, advirtiendo que “se atengan a las consecuencias porque todo tiene su límite”.
PIDEN GARANTÍAS
Ante este hecho, la comunidad eclesiástica y los pobladores de la región rechazaron la amenaza. En un comunicado, el vicario general, vicarios episcopales, sacerdotes, religiosos, hermandades, movimientos de laicos, asociaciones religiosas, Cáritas de la Arquidiócesis de Huancayo y diversos representantes de la sociedad anunciaron que habían solicitado garantías a la gobernación regional y responsabilizan a los dirigentes de los sindicatos de Doe Run por lo que pudiera ocurrir al prelado.
A esta manifestación se sumó el presidente regional de Junín, Vladimiro Huaroc, quien expresó su solidaridad al pastor católico.
Monseñor Barreto agradeció el apoyo y reiteró que no cambiará de posición. “La vida de un solo hombre no es nada cuando de trata de toda una población”, dijo.
Refirió que hace quince días los mismos dirigentes habían dialogado con él en forma pacífica. “No creo que sean todos los trabajadores los que tengan animadversión contra mí, sino algunos malos dirigentes que, frustrados por no llevar bien la representación de sus sindicatos, tratan de justificarse con actitudes reprobables”, aseguró.
“Me declaran como terrorista blanco por decir la verdad. Existe gente interesada en fomentar la violencia, pero para mí primero están la dignidad, la salud y la estabilidad laboral”, añadió.
Mientras tanto, la suspensión de labores de Doe Run significa una importante merma económica para La Oroya. Según el Gobierno Regional de Junín, el desarrollo de esta se encuentra afectado en 60%.
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